La carta de presentación de todo profesional es su hoja de vida o Curriculum Vitae (CV). Un CV bien elaborado es clave para captar la atención de un posible empleador. Si estás comenzado a hacerlo, en este artículo de Literal Periodismo Ciudadano te ofrecemos rápidamente cinco tips para proyectar tu perfil al máximo y mejorar tus probabilidades de conseguir ese puesto que ansías o necesitas.

Antes que nada, explicamos el concepto: "El currículum vitae es la relación de datos biográficos, académicos, laborales y personales que se aporta al optar a un trabajo. Es un documento, digital o físico, a partir del cual los responsables de los procesos de selección elegirán a los candidatos a un puesto".

¿Para qué sirve el CV?

Su objetivo principal es mostrar un resumen de nuestra carrera profesional y académica. Y debe hacerlo dibujando un perfil suficientemente atractivo y concreto en la mente de los responsables del proceso de contratación.

Al fin y al cabo se desea programar una entrevista personal. Por tanto, será la primera impresión que tendrán de nosotros y es muy importante cuidar su realización siguiendo los siguientes pasos:

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Fotografía: no es necesario colocar una foto, pues se pretende que el empleador te contrate por tus capacidades, el usar fotografías podría causar predisposición. En caso de decidir usarla, es recomendable que no sea una selfie, evitar elementos distractores como flores u otros objetos y definitivamente no puede ser un retrato de cuerpo completo. 

  • Habilidades: son aquellas competencias relacionadas a tu carrera u oficio que has desarrollado a través de clases, prácticas o de forma autodidacta. Al momento de escribirlas, se debe ser completamente sincero; es fundamental colocar habilidades que realmente se tienen y no solamente porque se hayan estudiado.

  • Información académica: en este apartado se colocan los estudios en orden de actualidad, partiendo de lo más reciente; se pueden poner talleres y cursos, siempre que sean relacionados al empleo que estés aplicando. No se debe detallar todo tu proceso educativo desde primaria, al empleador le interesa conocer tu formación más actual.

  • Decoraciones: el CV debe ser un documento fácil de leer y comprender, no necesariamente tiene que ser blanco y negro, pero no es recomendable usar demasiados colores, íconos y líneas que puedan desviar la atención de la información, que es lo realmente importante.

  • Referencias: los contactos que se ponen como referencias deben tener conocimiento de ello. Evitá poner a personas que no recuerden tu nombre o que no tengan certeza de tus habilidades. Las posibles referencias pueden ser docentes o empleadores, que tengan una buena imagen tuya, como profesional y persona.

  • Últimas consideraciones
    No imprimas mil currículums iguales para repartir de forma indiscriminada. Márcate objetivos de empleo y crea varios modelos según los tipos de trabajo a los que quieras optar, pues es mejor apuntar que disparar al aire. No presentes fotocopias, pues muestran cierto desdén, sino originales. Siempre que puedas, adjunta una carta de presentación dirigida a la empresa o persona encargada de la selección.
    Tu objetivo es lograr una entrevista de trabajo, así que cuida el diseño y evita a toda costa las faltas de ortografía. Además, no olvides aquella frase en latin de los jesuits: "Veritas liberabit vos", o La verdad os hará libres, así que no mientas para lograr la entrevista. A simple vista el CV debe ser un documento que invite a la lectura, para luego poder convencer con el contenido. 

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