Estudiar es una práctica que vas más allá de usar la memoria. Durante décadas el sistema educativo siguió un modelo en el que los estudiantes no hacían nada más que memorizar y recitar mecánicamente lo aprendido. El tiempo ha cambiado y el mundo laboral exige que los individuos, no solo conozcan procesos, sino que los comprendan y sean capaces de crear e innovar.

Literal Periodismo Ciudadano, presenta en este artículo, una serie de técnicas para estudiar y alcanzar buenos resultados.

Optimizá el tiempo

Un que problema que se presenta al momento de estudiar es la falta de tiempo o el exceso de atención que algunos temas requieren. Para optimizar el tiempo lo ideal es realizar resúmenes, sin embargo, para esta práctica es necesario que se haya prestado atención a la clase o el texto que se desea resumir.

Un resumen, contiene las ideas principales del tema a estudiar. No se deben escribir citas textuales, sino explicaciones cortas de lo comprendido. Para un examen, no será igual volver a leer un libro que tomar un resumen y recordar su contenido.

Los resumes se pueden hacer en prosa, las oraciones tienen que ser cortas y claras usando verbos directos, el vocabulario empleado tiene que ser fácil de comprender. Es posible utilizar técnicas como cuadro sinóptico, mapa mental o cuadros comparativos.

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Horarios establecidos

A muchos nos ha pasado que posponemos la hora de estudiar por dar prioridad a otros asuntos, al final del día solo queda frustración. Para evitar las carreras y el estrés, establecer horarios de estudio es importante.

Teniendo horarios fijos en los que el cerebro se concentra y atiende únicamente al estudio, se podrán obtener mejores resultados. Se recomienda definir horarios que realmente se vayan a cumplir y evitar flexibilidad en el cumplimiento de las horas establecidas.

Es importante identificar cómo aprendemos mejor y más rápido. Literal/Pixabay

El espacio ideal

Se recomienda encontrar un espacio cómodo para la concentración, en el que se eviten elementos distractores. No es necesario que siempre sea el mismo lugar, pues caer en la rutina puede resultar contraproducente.  

Evitemos usar espacios donde pasamos momentos de ocio. Estudiar en la cama, frente al televisor o en un sitio donde las personas están haciendo actividades recreativas, puede restar concentración y calidad a las horas de estudio.

Encontrarle el gusto

Estudiar por compromiso, hará que el proceso sea complejo y frustrante. Hay contenidos que a veces realmente parecen no tener sentido o simplemente no son de nuestro interés. Sin motivación, el cerebro limitará el proceso de aprendizaje.

Por estas razones es importante encontrar importancia a lo que estudiamos. Los contenidos se pueden relacionar con temas de nuestro interés, podemos cuestionar cómo nos afecta a nosotros y a otros individuos e incluso llevar los temas a discusión con amigos o familiares.

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Identificar formas de aprender

Leer no es la única manera de estudiar, todos los seres humanos somos diferentes y nuestras formas de aprender también lo son. Conocer la forma que nos facilita el aprendizaje, hará que la experiencia sea mejor.

 El primer pasó es identificar cómo aprendemos mejor y más rápido. Luego a la hora de estudiar, adecuemos los temas a nuestra forma de estudiar, puede ser con videos, escuchando podcast, haciendo cuadros de resúmenes o leyendo.