Si eres estudiante universitario o a menudo te dedicas a trabajar en investigaciones documentales, seguro ya te habrás encontrado en la compleja situación de elegir fuentes fiables y veraces.

Por esa razón, en Literal - Periodismo Ciudadano te presentamos a continuación algunos consejos y criterios básicos para la selección de fuentes.

"Se consideran apropiadas aquellas fuentes de información que son el producto de un trabajo sistemático, que ha sido sometido a la revisión de personas expertas que pertenecen a la comunidad de académicas/os y profesionales que trabajan en esta área temática", indica Balford Vargas Flores, tutor de tesis monográficas en la Universidad Centroamericana (UCA)

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No busques en sitios poco confiables

El primer consejo es evitar a toda costa sitios que ofrecen información difícilmente comprobable. 

Trata de esquivar sitios como el típico Rincón del vago, BuenasTareas.com, Monografías.com o incluso la polémica Wikipedia, que si bien es una enciclopedia de contenido libre, se sugiere no citarla en documentaciones de alto rigor científico.

Es recomendable realizar una rápida búsqueda en internet sobre el autor o autora que deseas citar, para asegurarte de su trayectora profesional e investigativa. Literal/Pixabay

Busca el nombre del autor/a

Encontrar fuentes fiables no es tarea sencilla, requiere comparación y análisis. Así que cuando realices la primera inspección a una fuente documental asegúrate de buscar el nombre del autor, autora o autores.

Nunca es una buena señal que el documento que pretendes consultar omita el nombre de la persona que lo escribió. De ser así, es preferible continuar buscando.

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Revisa el título

Otro requisito básico es el título. Si has encontrado una investigación que a tu consideración recopila información útil, pero que no tiene título, deberás descartarla. 

Hay un mar extenso de información, no puedes conformarte con un documento que carece de nombre propio. 

Buscar fuentes fiables parece una labor engorrosa, pero es preferible realizarla antes de reproducir información dudosa. Literal/Pixabay

¡El número de página es importante!

Una vez que hayas identificado la autoría y el título, debes revisar que el documento esté debidamente paginado. Si no tiene numeración de página no podrás realizar citas directas y referir con autoridad en qué lugar encontraste la información.

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Explora la lista de referencias

Por otro lado, debes asegurarte que el documento en cuestión tenga su respectiva lista de referencias, sí prescinde de ella otra vez tendrás que desechar el documento.

En caso que el documento que pretendes citar sea una investigación, ésta deberá contar  con un apartado de resumen y otro de material y método. 

No importa si tus fuentes son físicas o digitales, lo importante es el contenido. Asegúrate que tus fuentes contengan información veraz. Literal/Pixabay

El formato del documento

Además, es preferible que el documento a citar se encuentre en formato PDF descargable.

Cabe destacar que lo ideal es siempre buscar información en repositorios o bibliotecas. En esos espacios sean físicos o virtuales podrás encontrar fuentes de buena reputación.

De hecho, lo ideal es buscar información en fuentes de gran referencia como libros, revistas científicas y especializadas, tesis monográficas o publicaciones en periódicos.

Buena ortografía y redacción

Finalmente, aunque suene obvio debes confirmar que el documento a citar esté bien redactado, con cuenta ortografía y fuente con razonamiento lógico.