El informe de Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa en 2020, que realiza anualmente la organización internacional Reporteros Sin Fronteras, refleja que la situación del periodismo empeoró en relación a 2019 y los derechos de periodistas y medios de comunicación retrocedieron bajo las arbitrariedades del gobierno de Nicaragua.

Nicaragua se ubica en el puesto 117 de 180 países evaluados, en la lista roja de países con libertad de prensa “en situación difícil”, con una puntuación de 35.81 en una escala que comienza a evaluar desde 0.0 de mejor a peor.

País en retroceso

El país, ante los ojos de la organización mundial, retrocedió tres puestos con relación a 2019, donde aparecía en el puesto 114.

El informe en detalles de Nicaragua de Reportero Sin Fronteras (RSF), señala “censura, intimidaciones, amenazas” contra los medios y periodistas.

El reporte señala que la situación en Nicaragua empeoró a niveles nunca registrados por esa organización, desde las elecciones presidenciales en las que Daniel Ortega fue reelegido por el Consejo Supremo Electoral -bajo su control-, para un tercer mandato consecutivo (noviembre de 2016).

“Las elecciones estuvieron marcadas por una serie de ataques contra los medios de comunicación nicaragüenses, sobre todo contra la prensa de oposición. El gremio periodístico está muy estigmatizado en Nicaragua”.

“Los periodistas suelen ser víctimas de campañas de acoso, detenciones arbitrarias y amenazas de muerte; en las manifestaciones a menudo son agredidos, pues se considera que toman partido”.

Crisis agravada desde abril de 2018

“Desde abril de 2018, cuando se agravó la crisis política en el país, la represión de la prensa independiente se ha vuelto feroz: muchos periodistas se han visto obligados a exiliarse, mientras que otros han sido encarcelados, acusados de terrorismo, como Lucía Pineda Ubau y Miguel Mora, reporteros de 100% Noticias”.

En medio de esta situación de violencia, la prensa independiente no alineada carece de recursos económicos y no cuenta con equipo para protegerse durante las manifestaciones –por ejemplo, chalecos antibalas–. Debido a la escasez de materias primas (papel, planchas para rotativa) orquestada por las autoridades, los diarios impresos del país casi han desaparecido del paisaje mediático, señala RSF.

La pandemia del coronavirus a nivel mundial, según el reporte de libertad de prensa, ha empeorado la situación bajo la dirección de gobiernos autoritarios.

"La pandemia del Covid-19 resalta y amplifica las múltiples crisis que amenazan al derecho a una información libre, independiente, plural y fidedigna", deploró la ONG en su Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2020.

Continente en crisis

En la clasificación anual RSF informa de un deterioro generalizado de la libertad de prensa en América Latina, excepto en Costa Rica y Uruguay.

"La represión y la estigmatización de la prensa, nutridas por la desinformación y los ataques en línea, han adquirido nuevas dimensiones, sobre todo en los países que enfrentan grandes conflictos sociales", señaló la organización con sede en París.

La ONG citó el caso de Chile (puesto 51, -5 puestos), país en el que las violentas manifestaciones provocadas por el aumento de la tarifa del metro en Santiago provocaron una "ola de ataques a periodistas y medios de comunicación", y de Ecuador (98, -1), donde durante las protestas contra la subida del precio de la gasolina el "trabajo informativo fue casi imposible". 

Amenazas de norte a sur

Lo mismo ocurrió en Bolivia (114, -1), con "agresiones a periodistas" durante las protestas que estallaron tras las elecciones presidenciales de noviembre de 2019 y en Argentina que perdió siete puestos, hasta el sitio 64, debido a "la violencia policíaca" registrada durante las elecciones de diciembre de 2019 que llevaron a la presidencia a Alberto Fernández. 

Por segundo año consecutivo Brasil perdió puntos en la clasificación (107, -2). Este descenso, afirmó RSF, continuará hasta que el presidente ultraderechista Jair Bolsonaro y su gobierno "sigan insultando y humillando" a la prensa, "fomentando un clima de odio y desconfianza hacia la prensa". 

Venezuela y Cuba entre los peores

Venezuela subió un puesto (147) pero la ONG explica que esto se debe a otros movimientos en la clasificación y no a una mejora. "El autoritarismo de Nicolás Maduro, no cede y la represión del gobierno contra la prensa independiente se ha vuelto cotidiana y multifacética", denunció Reporteros Sin Fronteras.

Cuba, que perdió dos puestos (171), se mantiene como el peor alumno de la región, mientras que México, donde fueron asesinados 10 periodistas en 2019, sigue siendo el país más peligroso del continente para el oficio, pese a haber ganado un punto (143).

En el otro extremo de la clasificación, Noruega conservó por cuarto año consecutivo el primer puesto, seguido de Filandia y Dinamarca, mientras que Corea del Norte cierra la lista, precedido de Turkmenistán en la lista negre de países con peor estado de la libertad de prensa.