A partir de este 4 de junio de 2020 la red social Facebook etiquetará la información que emitan medios de comunicación que estén bajo el control total o parcial de un gobierno, esto con el objetivo de que los usuarios sepan quién está detrás de las informaciones.

La medida, que fue anunciada mediante un comunicado en octubre de 2019, entró en vigencia y forma parte de una estrategia para proteger los procesos electorales en Estados Unidos, después de los acontecimientos durante las elecciones de 2016 con la interferencia de Rusia en esos comicios.

La medida se va aplicar en todo el mundo y va a tomar en cuenta la influencia y tanto sobre el contenido editorial, como el respaldo financiero. Y fue tomada luego de consultar a más de 65 expertos de todo el mundo especializados en medios, gobernanza y derechos humanos y desarrollo, para establecer los nuevos lineamientos de la red más popular del planeta.

A mediano plazo Facebook también tomará decisiones sobre la eliminación de contenido patrocinado por gobiernos y entidades estatales.

Transparencia informativa

“Creemos que las personas deben saber si las noticias que leen provienen de una publicación que puede estar bajo la influencia de un gobierno", dijo la empresa en un comunicado.

En la actualidad Facebook alcanza más de 5 billones de descargas en todo el mundo, sin contar las veces que es utilizada desde un navegador.

Además esta red social es dueña de aplicaciones como Instagram misma que compró en 2012 por mil millones de dólares y la plataforma de mensajería WhatsApp, que compró en 2014 por 22 millones de dólares aproximadamente.

Los medios de comunicación en Nicaragua

Luego de la llegada al poder de Daniel Ortega en 2007, la mayoría de medios de comunicación tradicional pasaron a manos de sus hijos y testaferros, con apoyo del funcionario sancionado por Estados Unidos y recientemente fallecido Orlando Castillo. 

Distintos sectores del país han denunciado que desde esos espacios se difunden noticias falsas y una continua campaña de culto a la personalidad de la pareja presidencial y sus políticas partidarias.

Además, se ha cuestionado la falta de transparencia en millonarias inversiones en equipos, instalaciones y tecnología a estos medios de comunicación de escasa popularidad; estás inversiones nunca han sido aclaradas.

En el mismo sentido, el gobierno de Ortega aplica todo tipo de censura a los medios de comunicación independientes como: negación de acceso a la información pública, retiro de publicidad estatal y ahogamiento económico, confiscación de medios y equipos, amenazas, agresiones e intimidación a periodistas, denuncias para cerrar y botar cuentas y páginas en redes sociales, entre otras arbitrariedades contra la libertad de prensa.