Ser corresponsal de un medio nacional o regional es el sueño de muchos periodistas locales, sobre todo por su deseo de dar a conocer acontecimientos que ante la falta de enlaces con los medios más reconocidos tienen muy poco seguimiento y en el peor de los casos ni siquiera se conocen.

Es necesario destacar, que asumir una corresponsalía implica un trabajo múltiple y simultáneo de reporteo en las calles, redacción, grabación y edición de audio y/o video. Además, en muchos de los casos estar pendiente de redes sociales.

Aun así, en Nicaragua  tiene no tiene la mejor valoración y reconocimiento.

Tania López Rodríguez, es periodista con 7 años de experiencia. En la actualidad es corresponsal de León para Canal 10,  ella refirió que  compartiendo la experiencia con otros corresponsales del país, han llegado a la conclusión que “en reiteradas ocasiones el trabajo del corresponsal (…)  es poco  estimulado y visibilizado.”

Y agregó “es un trabajo polivalente, con poca remuneración y grandes desafíos dentro de la zona donde lo ejerces.” Lo anterior, le gustaría que sea visto como observación y recomendación para los medios de comunicación.

A pesar de las dificultades, López aseguró que “es fascinante ser corresponsal, pues el mismo riesgo te despierta una pasión por el ejercicio, y es ahí, donde aprendes amar lo que haces.”

Adaptarse a las exigencias y a las nuevas tecnologías

Ramón Villarreal Bello, es un periodista de  51 años, originario del municipio de Potosí, en  departamento de Rivas.

Villareal asegura, que residir en el departamento de Rivas le ha dado la oportunidad de laborar como corresponsal para diferentes medios de comunicación.

Entre esos medios están 100% noticias, cuando se transmitía en Radio Maggi Stereo, El noticiero El Despertar Noticioso de Nicaragua, cuando se transmitía por Radio Católica de Nicaragua, corresponsal del desaparecido diario La Tribuna,  al igual que por un tiempo corto para el noticiero televisivo Acción 10 de Canal 10.

Sin embargo, fue hasta 2007 que Villareal, incursionó en los medios escritos, al ser contratado como corresponsal  del diario La Prensa desde noviembre 2007 hasta enero 2019, cuando tuvo una experiencia de labor continua, solo interrumpida en pocas ocasiones por problemas de salud.

Según Villareal, adaptarse a las exigencias de cada medio para los que he laborado y al mundo digital han sido sus principales retos.

El periodista comentó que le ha correspondido hacer su trabajo desde los medios tradicionales, enviando los rollos de fotos y casetes de video VHS, luego CD, también enviar notas escritas por fax, y luego vino el correo electrónico, fotos y videos digitales.

“He vivido la experiencia de ese cambio que constantemente evoluciona, y lo que nos queda es aprender lo nuevo y adaptarlo a nuestra labor” dice Villareal.

También hacen falta herramientas

En la misma línea, el periodista Denis García originario del municipio de Somoto, en el departamento de Madriz, aseguró que sus principales retos son llevar información veraz objetiva y “profesionalizarse y adaptarse a las nuevas tecnologías.”

García, quién es corresponsal de Radio Corporación y Radio ABC Stereo, señaló que hace diez años la tecnología era vista de otra forma y que gradualmente la ha venido incorporando a su trabajo más en esta época de crisis sanitaria por coronavirus. 

Lo anterior, ha significado mucho esfuerzo al vivir en una comunidad a 7 kilómetros de Somoto.

García recordó que hace aproximadamente 7 años, laboraba en un programa político en Radio Estéreo Madriz y fue en ese momento que un familiar de los hermanos  Fabio y Carlos Gadea-Mantilla dueños de Radio Corporación, le hizo un contacto para que hiciera una prueba de corresponsalía la que finalmente pasó y fue así que se convirtió oficialmente en corresponsal de un medio nacional en el que ya cumplió 6 años.

Además, ha sido corresponsal de Radio Segovia en Ocotal durante 4 años, en Radio Sterero Mundo en Estelí por 3 años.

García  expresó que “la experiencia ha sido excelente en medio de tantas dificultades y le ha permitido crecer como profesional.” 

En términos económicos

Respecto a que si los medios de comunicación brindan las herramientas necesarias y el trato adecuado, García explicó que el trato que él ha recibido ha sido muy bueno.

En el caso de las herramientas explicó, que en la mayoría de los casos no tiene apoyo, pero consideró que se debe a que los medios de comunicación no cuentan con los suficientes recursos económicos.

En tanto Villareal reconoció, que  si bien ha recibido un trato adecuado, el  gran problema  está en los salarios.

“Un corresponsal no gana igual que un periodista de planta en Managua, y nos toca hacer todo tipo de coberturas, políticas, económicas, sociales, sucesos y hasta deportivas” enumeró Villareal.

Y añadió “somos choferes y periodistas gráficos a la vez”,  tampoco se nos reconoce ese trabajo adicional. 

Villareal compartió también que en sus coberturas, deben usar sus propios medios de transporte, y la depreciación y gastos de reparación del vehículo van por nuestra cuenta.

“El periodista de la capital no se preocupa por conducir, ni por captar imágenes, trabaja más cómodo y su salario es muy superior al de un corresponsal” enfatizó Villareal.

 

Los riesgos de estar solo en la zona

López confió que  si bien todas las vivencias han sido un incentivo para narrar, un detalle importante es la “vida difícil que viven los corresponsales, a veces haciendo periodismo independiente solos, ya que el resto (de periodistas) en la zona son oficialistas.”

La periodista contó que una de las experiencias que más ha marcado su vida como corresponsal, es desafiarme para dar coberturas a entierros exprés, escenario generado por la pandemia de la COVID-19.

“Recientemente di cobertura al sepelio del Dr. Adán Alonso, quien murió por COVID-19, después que salí del cementerio de Guadalupe donde fue enterrado el galeno, la policía me retuvo casi dos horas, y me ordenaron a no dar coberturas, que la próxima vez, iban a tomar otras medidas más serias, me advirtieron” narró López.

Esa vez me solo recibí amenazas y multas, pero en el fondo me marcó porque con un tono tosco oficiales me dijeron que dejará de hacer periodismo, cuenta López quién a los 5 días de esa cobertura enfermó, presentando síntomas leves del coronavirus de los cuales se está recuperando.

Reconocimiento de la sociedad

La periodista Noelia Sánchez Ricarte, trabajó por 19 años para el diario La Prensa, primero como corresponsal del departamento de Rivas y luego como editora de distintas secciones entre ellas Departamentos donde atendía a un gran número de corresponsales.

Sánchez consideró,que la principal ventaja de los corresponsales es el reconocimiento de la sociedad por el trabajo duro que hacen para que el departamento sea reconocido.

"Para bien o para mal las noticias sacan del anonimato a los pueblos"dijo Sánchez  y agregó que cuando estuvo a cargo de un equipo grande de corresponsales “varios fueron premiados por sus excelentes trabajos y eso fue sin duda el premio a su duro esfuerzo.”

Sánchez reconoció, que los corresponsales tienen muchas dificultades pues deben  conseguir la noticia en el momento oportuno, eso quiere decir que deben moverse por cuenta propia en ese momento. Aunque explicó que  al menos donde ella trabajo esos gastos se reembolsaban.

Mencionó además, que los corresponsales no tienen oficinas del medio donde laboran, por consiguiente sus casas funcionan también como su centro de trabajo.

Sánchez refirió también, que muchas veces las condiciones de paga no son las mejores, pero al final "priva la voluntad y el amor que ellos tienen por su profesión y por la camisa que llevan puesta: el lugar donde trabajan" señaló.

Están solos en el terreno

La periodista indicó, que aunque los corresponsales tienen a una persona que los guíe desde la redacción central, en la práctica los corresponsales están solos en el terreno, en sus departamentos.

“Es sin duda un trabajo valiente donde se enfrentan a muchos peligros pues en los pueblos suele ocurrir que todos nos conocemos y siempre vienen amenazas de la parte que está en desacuerdo con alguna noticia”  insistió la periodista.

Sánchez señaló, que a diferencia del equipo que está en Managua, los corresponsales deben hacer notas de sucesos, judiciales, sociales, política, muchas veces de investigaciones peligrosas donde corren riesgos y deben jugársela para moverse de un lado a otro con sus propios medios.

Además de reporteros hacen de fotógrafos y hasta deben captar en videos las noticias.

Respecto a las condiciones en las que laboran los corresponsales, Sánchez refirió que se ha avanzado mucho en el trato humano y de prestaciones sociales, pero hay mucho por hacer aún. 

“Yo diría que a veces los corresponsales son vistos como la Cenicienta del cuento porque están largo, ni siquiera los conocen; pero gracias a mi experiencia, primero como corresponsal y luego como editora de diferentes secciones, puedo decir que el trabajo que realizan es sin lugar a dudas uno de los mejores” dijo Sánchez.

Grandes riesgos

Confesó que hay muchos detractores, incluso en el propio medio donde laboran los corresponsales, sin embargo ellos realizan su trabajo  con pasión y muchas veces sin medir el riesgo que corren ellos y sus familias.

Sánchez puso de ejemplo el caso de su amiga María José Bravo, quien era corresponsal de La Prensa en el departamento de Chontales y fue asesinada de un balazo mientras daba cobertura a un proceso electoral en ese departamento. 

La periodista indicó, que de acuerdo a su experiencia, hay algunas características que se toman en cuenta para la elección de un corresponsal entre ellas la ortografía, la redacción, la experiencia periodística y ser originario o residir en el departamento que va a trabajar.    

Sánchez lamentó que a que ya no quede mucho espacio para los corresponsales, como en los mejores momentos de su época.

”No solo escribían de política, también había planificación y humanismo en sus trabajos periodísticos, algo que hace mucha falta en estos momentos de hastío y politiquería” lamentó Sánchez.