Conversar con Gálata Azucena Castillo López (Managua, 1968) es olvidarse del tiempo por un rato. La reconocida periodista y productora radial conocida como “La Chena” Castillo, es una conversadora incansable. Su experiencia vital y profesional es tan vasta que tratar de abarcar un solo tema es una tarea difícil y, después de una hora de plática, ella lo resume en una sola frase: “A los periodistas viejos no nos pueden contar cuentos”.

Desde su exilio en Estados Unidos, Azucena describe las dificultades que ha tenido que pasar como exiliada política en esa nación norteamericana. Como cuando trabajó en una zona franca haciendo bouquets de rosas. “Solo mi fila, que éramos 25 mujeres, hizo 16,000 arreglos en 12 días. Habíamos de todos lados, de todas las profesiones”.

Actualmente labora cuidando dos niños, sin embargo sus ilusiones están puestas en otro lugar, específicamente en Radio La Ciudadana.

Radio La Ciudadana busca "generar y multiplicar contenidos que sirvan de reflexión y ejemplo para la movilización". Literal/Pixabay

Nacer en medio de protestas

En mayo de 2017 el mundo de Azucena dio un giro de 180 grados cuando después de diez años, dejó de ser la directora de Radio Universidad de la Universidad Centroamericana (UCA) de Managua, en la que había empezado su carrera en la radiodifusión en 1989.

Ella misma asegura que su salida fue “inesperada” y sigue siendo difícil imaginar a esta mujer fuera de su oficina de dirección y de la cabina por donde pasaron cientos de estudiantes, profesionales y artistas principiantes y consagrados, nacionales e internacionales.

“Saliendo de la UCA tuve dos caminos, uno era unirme a la lucha cívica por las opciones que yo abrazaba, medio ambiente, feminismo y la otra era volverme comercial. E iba a ser difícil después de tantos años teniendo mis propias convicciones cambiar y volverme comercial. Me llegaron varias ofertas y solo acepté una que me gustó. Era producir una serie radial sobre cacao, que además fue mi último trabajo con Otto de la Rocha (Q.E.P.D), él me hizo el jingle. Gracias a este proyecto pude conseguir el dinero para arrancar La Ciudadana”.

Azucena Castillo

Radio La Ciudadana vio la luz inicialmente en Facebook en marzo de 2018 y apenas un mes después, empezaron las manifestaciones que dieron origen a la insurrección cívica nicaragüense.

Azucena lo recuerda con lujo de detalles: “Empezamos a ir a las protestas, a las coberturas, a la Upoli, a los tranques, a las marchas, vimos la caída de los chayo-palos, fuimos a Masaya, fue impresionante, todo eso lo transmitíamos vía Facebook, en ese contexto nació La Ciudadana”.

Sin embargo, mientras el país explotaba a causa de una enorme crisis política y social, Radio La Ciudadana pasó a un segundo plano.

“No teníamos nada concreto, no teníamos consola, todo fue tan rápido. Subíamos la información a Youtube, a Twitter, mi prioridad era desarrollar La Ciudadana todo ese año, pero eso cambió y necesitaba cubrir la protesta desde las redes y apoyar a los periodistas que estaban enviando reportes fuera del país, que el mundo supiera lo que estaba pasando, se tenía que difundir todo lo que pudiera”, explica.

Radio "La Ciudadana" es una emisora en línea inclusiva. Saldrá oficialmente al aire en septiembre de 2020. Literal/Pixabay

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“Me fui del país en ocho horas”

“La Chena” narra con dolor y voz pausada cómo a partir de abril de 2018 empezó a sufrir acoso y amenazas por su labor periodística y de enlace y protección para reporteros internacionales.

El asedio y los señalamientos escalaron tan rápido que el 20 de septiembre de ese año, después de que la policía rodeó su casa durante horas, tuvo que salir de Nicaragua cargando solo una mochila con unos cuantos artículos personales y su computadora.

Con una mezcla de sensaciones al repasar aquella noche, dice que para ella lo más difícil fue despedirse de sus padres ancianos y dejar el país en solo ocho horas. “El día anterior le había hecho una misa a Valentín porque el 20 él cumplía dos años de fallecido”, recuerda emocionada. 

Valentín Castillo, su hermano y eterno compañero de sueños y luchas, fue un experimentado actor y productor de teatro y televisión con quien Azucena tenía el plan de crear una escuela itinerante de capacitación, donde él enseñara teatro y ella radio. Un plan que ninguno de los dos pudo cumplir. La muerte, la crisis y un exilio repentino se lo impidieron.

Azucena con su hermano Valentín (Q.E.P.D) en la cabina de Radio Universidad. Literal/Cortesía

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Un proyecto de cultura y comunicación

Son las ocho de la noche en el “Estado del Sol” y Azucena bosteza de vez en cuando. Está cansada después de un largo día laboral, pero su reconocible voz de periodista radial se mantiene intacta a pesar de todo.

Luce más delgada, afirma estarse cuidando de la diabetes que padece y manifiesta solo escuchar al 80% por problemas auditivos.

Cuando vuelve a hablar sobre Radio La Ciudadana su tono se torna alegre. “Quiero que la radio suene música de producción nacional, promover los valores ciudadanos, contar experiencias desde la realidad y brindar información que sirva, ser una radio en línea de corte inclusivo”.

Aquí Radio La Ciudadana

A continuación detalla que gracias al arduo trabajo de colegas nicaragüenses la radio ya está en pruebas y para septiembre estará lista para salir al aire.

Además menciona que sigue buscando colaboraciones musicales para la programación y escritas para la web y las redes sociales de su proyecto. 

Con esa meta en el horizonte y diez mil seguidores en la página de Facebook de Radio La Ciudadana, la eterna “Chena” de las ondas radiales recupera su inconfundible sonrisa y respira profundo: “Todo lo que he hecho me ha convertido en la mujer que soy, ha sido una hermosa vida, no me arrepiento de nada”.


Desde su exilio, la periodista y productora radial Azucena "Chena" Castillo sigue trabajando en su gran pasión: La radio. Literal/Cortesía