Abril 2018 es para el periodismo independiente sinónimo de arduo trabajo, amenazas de muerte, confiscación y encarcelamiento, pues el gobierno de Daniel Ortega ha centrado sus esfuerzos en silenciar todas las voces críticas. Radio Darío en León y Radio La Costeñísima en Bluefields, son el claro ejemplo de resistencia al poder.

Radio La Costeñísima, nació en 2001 bajo la dirección del periodista y sociólogo Sergio León Corea mientras que Radio Darío fue fundada en 1949 por Juan Toruño Calderón.

A partir de 2018, ambas emisoras han resistido una fuerte y consecutiva ola de ataques que van desde quema de instalaciones físicas hasta demandas judiciales, pasando por asedios, intimidaciones y amenazas de muerte.

Aníbal Toruño, director de Radio Darío refirió que esta emisora ha sido una de las más atacadas por el régimen de Daniel Ortega y que es un tema que data desde los años 80, época en la que el gobierno sandinista gobernaba el país.

“En el 2018, fue la sexta ocasión en que Radio Darío ha sido atacada por la misma gente (simpatizantes sandinistas), puedo decidir que el ataque esta vez  fue  más atroz y más mortal porque incluía la posibilidad de poder eliminarme con 12 personas dentro de la radio” declaró Toruño.

Toruño hace referencia a la quema de la emisora en abril de 2018, propiciada por un grupo de simpatizantes sandinistas.

En esa ocasión forzaron la puerta principal, amenazaron al guarda de seguridad, regaron combustible por las instalaciones y posteriormente lanzaron una bomba en la recepción de la emisora lo que provocó la destrucción del edificio y los equipos.

Además puso en peligro la vida de su director y colaboradores presentes.

En Julio de 2018, Sergio León denunció una campaña de desprestigio contra periodistas independientes en Bluefields. Ese fue el inicio de ataques, amenazas y demandas judiciales primero en contra de León hasta su muerte el pasado 14 de junio y ahora en contra de Kalúa Salazar, Jefa de Prensa de la emisora.

De Literal: Jueza amenaza a periodista Kalúa Salazar en Bluefields  

La policía es el principal órgano represor del gobierno de Daniel Ortega. Literal/Cortesía

¿Por qué tanto esfuerzo por silenciar estas emisoras?

 “La Costeñísima no tiene compromisos políticos, no tiene compromisos económicos con ningún poder político ni religioso, su único compromiso es con la comunidad”, declaró en 2016 Sergio León a la Fundación Violeta Barrios de Chamorro.

Y agregó “no voy a decir que ha sido fácil, han intentado cerrarnos, lo hemos denunciado y no lo han hecho”.

A criterio del periodista Julio López, miembro de la Comisión Ejecutiva de Periodistas y Comunicadores Independientes de Nicaragua (PCIN), Radio La Costeñísima es una voz incómoda para el gobierno de Daniel Ortega y de Rosario Murillo por el nivel de audiencia que tiene en la región del Caribe Sur de Nicaragua.

“Las emisoras oficialistas en esta región quisieran tener la cobertura y el nivel de audiencia que tiene radio La Costeñísima y es por eso intentan silenciarla, intentan apagarla para que la radio no siga informando lo que al régimen no le conviene”, enfatizó López.

La última radio independiente del Caribe Sur

López insistió que se atreve a decir que en el municipio de Bluefields, La Costeñísima es el único medio independiente que queda, y es por eso la premura del régimen de tratar de silenciarla. Es decir tenemos dos factores: la audiencia  que tiene la radio y que prácticamente en lo tradicional, es el único medio independiente que está quedando mencionó López.

De igual manera López consideró, que el gobierno valora que la radio tiene excelente cobertura rural y gran alcance en una zona que geográficamente es difícil y en la que la radio juega un papel importante que todavía no han logrado desplazar otros medios de comunicación, incluidos los digitales. 

López señaló que en la Costa Caribe de Nicaragua, La Costeñísima es la única emisora independiente con alcance regional pues la mayoría de emisoras son de carácter religioso o afines al gobierno.

Este lunes 17 de agosto, el periodista Aníbal Toruño denunció en redes sociales que efectivos policiales asediaban las instalaciones de Radio Darío. Literal/Cortesía

ADN independiente 

Por su parte, Toruño consideró que los esfuerzos por silenciar Radio Darío se dan por qué “la radio tienen  en su ADN, la línea independiente de poder criticar, ejercer libertad de expresión, dar voz a los que no la tienen y de protestar precisamente por lo que nos ha pasado.”

Según Toruño, desde que Daniel Ortega regresó al poder en 2007, Radio Darío ha venido advirtiendo de que se preparaba como Adolf Hitler, para un incidente parecido al que ocurrió en 2018. “Era obvio que el dictador se armaba, que el dictador extendía sus tentáculos y eso lo denunciamos, yo diría que ésa es una de las grandes razones”, señaló Toruño. 

Advirtió que la corrupción del gobierno y sus abusos de poder hacen que Radio Darío sea vulnerable a gobiernos y sobre todo a gobiernos dictatoriales.

“El hecho de que yo sea el director de la radio, el nombre más visible, (…) también me hace vulnerable y te comento que realmente nunca han estado más cerca (de morir) como ese 20 abril del 2018”.

“Es algo que a pesar del instinto asesino que tienen ellos, yo realmente no llegué a pensar que ellos planearan un atentado para eliminarme junto a 11 colaboradores que estaban conmigo, incluyendo mi hijo y mi sobrino”, confió Toruño.

Superar el contexto difícil 

Según López, con los distintos atropellos a la libertad de prensa, el régimen de Nicaragua tiene el único propósito de generar miedo, autocensura y por esta vía tratar de callar las voces críticas y a los medios independientes.

“Es una estrategia que al régimen no le va a funcionar, en principio porque desde antes de abril 2018 el periodismo nicaragüense ha demostrado su valentía y dignidad”, expone López.

Insistió que se ha demostrado con hechos que en Nicaragua existe un periodismo fuerte, que no se doblega fácilmente y que siempre van a haber medios independientes que denuncien los atropellos del gobierno.

Toruño añadió que Daniel Ortega ha hecho uso de las diferentes fuerzas: la fuerza militar y la fuerza del orden, en este caso la policía: “Ha hecho uso de los paramilitares, de la represión y de todo el aparato de fuerza que tiene alrededor para intentarnos callar, aun así los medios de comunicación y los periodistas se han mantenido firmes”.  

Kalúa Salazar y David Quintana son los dos periodistas que enfrentan demanda judicial por allegados al gobierno de Daniel Ortega. Literal/Cortesía

La judicialización como método para silenciar

La recientes demandas judiciales por supuestas injurias y calumnias en contra de la periodista Kalúa Salazar de Radio La Costeñísima y David Quintana de la plataforma Boletín Ecológico, se visualiza un nuevo método para silenciar al periodismo independiente.

Toruño señala que es indudable que el sistema judicial de Nicaragua está en manos del régimen y esta nueva modalidad tiene consecuencias inevitablemente difíciles para los periodistas porque al final necesitan abogados, estrategias y un proceso legal que puede ser un tanto largo y en el que sabés que podrías terminar con multas o en cárcel.

Señaló además, que Daniel Ortega utiliza todos los medios posibles para reprimir y ha pasado por cárcel, asesinatos, asedios, golpes, allanamientos y confiscaciones para poder callar a los periodistas y ahora con una nueva manera forma de querer silenciar, dijo Toruño.

En ese sentido López consideró que la única vía para silenciar el periodismo independiente es cerrando los medios y utilizando al Instituto Nicaragüense de Telecomunicaciones y Correos (Telcor).

“Todavía tenemos la alternativa de lo digital, ese espacio sigue siendo no controlado por el régimen y aunque tiene sus desventajas con relación a la conectividad en las zonas rurales, siempre va a ser una alternativa para que los medios de comunicación podamos seguir informando de los atropellos a los derechos humanos que comete el régimen”, enfatizó López.

Además:Campaña intimidatoria y amenazas de muerte contra periodista independiente Jacksell Herrera

 Apoyo a los periodistas

La Fundación Violeta Barrios de Chamorro ha mostrado solidaridad y apoyo a los periodistas y ha condenado todo acto de agresión y acoso contra la libertad de información y de prensa en Nicaragua.

Según López, PCIN lleva a cabo una labor de denuncia nacional e internacional, acompañando a los colegas afectados, realizando coordinaciones para lograr apoyo jurídico en el caso de los periodistas que están siendo judicializados.

“Afortunadamente hemos encontrado abogados dispuestos a apoyar al periodismo nicaragüense y eso dice mucho de la credibilidad que ha logrado obtener el periodismo en Nicaragua” advirtió López.

Señaló que esta organización elabora informes sobre las agresiones al periodismo independiente en Nicaragua en el que se van documentando los casos de agresiones a la prensa independiente.

“También queremos apostar al fortalecimiento profesional de los agremiados porque la mejor defensa que puede tener el periodismo nicaragüense ante las embestidas del régimen es fortalecerse cada vez más”, explicó López.

Las amenazas de muerte, acoso e intimidación han aumentado desde 2018 según datos de la Fundación Violeta Barrios de Chamorro. Literal/Pixabay

Periodismo Ciudadano y apoyo mutuo

El periodista Toruño indicó, que Daniel Ortega y Rosario Murillo tienen un enorme desafío porque ahora los ciudadanos se volvieron periodistas y estos periodistas comunitarios toman la foto cuando se dan cuenta de un incidente y presentan evidencia.

Expresó que los periodistas con casos judiciales deben saber “que hay amigos, hermanos y hermanas que vamos a estar pendientes de lo que pueda pasar y por supuesto están abrazados y unidos más que nunca frente a los grandes desafíos que plantea esta nueva forma de intimidación”.

Toruño amplió que independientemente “que vengan demandas y consecuencias hay una decisión de seguir luchando por la libertad de expresión y por la democracia de Nicaragua. Por eso creo que hay una clase extraordinaria de seres humanos, de mujeres y hombres que no van a ceder”.

“Esto es un ataque más, un asedio más, una manera más de querernos intimidar y vamos a enfrentarla. No la va a enfrentar sola Kalúa, David o cualquiera de los colaboradores o los compañeros periodistas; vamos a ayudarlos, vamos a continuar y vamos a caminar juntos en esto”, finalizó Toruño.