A pesar que Nicaragua dispone de gran cantidad de agua dulce, el vital líquido no llega regularmente a miles de ciudadanos que deben buscar alternativas para subsidiar su gasto diario y a la vez protegerse del coronavirus.

En el país la etapa más crítica es el verano que inicia en noviembre y finaliza en abril, aunque en el invierno también falta el agua por el crecimiento de maleza en las represas donde se almacena y la falta de mantenimiento a las tuberías de algunas ciudades.

Con la crisis sanitaria de coronavirus el lavado de manos es la recomendación número uno de la Organización Mundial de la Salud a poner en práctica, para evitar la propagación del virus pero ¿cómo hacen los ciudadanos en Nicaragua en ciudades donde el agua llega de manera intermitente?

 

Alternativas de recolección y búsqueda de agua

La primera alternativa es reutilización del 100 por ciento de la poca agua que puedan tener en sus hogares, la segunda es pedir apoyo a las personas que tienen pozos o visitar a los comunitarios que cuentan con ríos o pilas que aún conservan lúíquido o causal en las ciudades y la tercera es comprarla por barril y hacer mayor uso del alcohol gel o líquido.

El hecho de salir a un pozo comunitario o privado en este contexto, significa exposición al contagio de coronavirus.

Todo lo anterior supone costos y gastos adicionales en un país azotado por una crisis-sociopolítica y sanitaria, donde además la mayoría de las personas viven de la economía informal y no tienen un ingreso mensual para hacer frente a gastos adicionales como la compra de agua y recipientes para almacenarla.

Hasta ocho días sin agua potable

Literal Periodismo Ciudadano ha recibido reporte de cortes de agua y escasez en sectores, distritos y municipios de Managua, Granada, Masaya, Carazo, Rivas, León, Chinandega, Boaco, Estelí, Jinotega, Matagalpa, Boaco, Bluefields y Nueva Segovia, donde además se reportan incendios forestales intensos.

Según reportes ciudadanos en el sector de Carretera Sur en Managua el agua se ausenta hasta por cuatro días consecutivos y llega con poca presión en el día quinto. En  el caso del distrito V esta solo llega un par de horas por la noche.

Mientras en Carretera a Masaya, sector conocido como Nuevo Amanecer durante el verano el agua llega desde las 12 de la noche hasta las 5:00 am, en Ticuantepe solamente llega algunas horas por la noche, mientras que en Nindirí llega solamente por la mañana y en ocasiones se ausenta por dos días; en Catarina llega día de por medio.

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En la carretera a Granada el agua solo llega a ratos por la tarde y se va, se restablece después de las 8 de la noche o en la madrugada por algunas horas.

Rivas es otro de los departamentos que carece de agua potable constantemente, en el municipio de Belén reportan tres días sin agua; en San Jorge la situación es similar pues el servicio llega cada tres o cuatro días.

En el departamento de Boaco una de las zonas más afectadas es Camoapa, donde el agua llega cada tres días y en algunas épocas a altas horas de la noche con residuos  y suciedad.

En esta ciudad la mayoría de las personas deben comprar  “pichingas” de agua con un costo entre 20 y 25  córdobas para consumo, pues la potable es de muy mala calidad. En el caso de Santa Lucía esta llega cada día de por medio.

Otro municipio que sufre grandes afectaciones es Cuapa, en el departamento de Chontales donde los ciudadanos pasan hasta una semana sin el servicio y llega solamente un día por la madrugada.