Sin importar la ubicación geográfica, la violencia ha aumentado significativamente en Nicaragua: asaltos a mano armada, asesinatos, robos y hostigamientos son denunciados a diario por ciudadanos preocupados por la seguridad propia y de la familia.

A criterio de Elvira Cuadra, socióloga y experta en temas de seguridad, en Nicaragua el escenario de la seguridad comenzó a cambiar desde antes de 2018, asociados principalmente a delincuencia, criminalidad común y crimen organizado.

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Cuadra señala que “habían acontecimientos de violencia política pero no de grandes dimensiones, al menos en el caso de Nicaragua (…) Este escenario cambió radicalmente a partir de 2018 con la ola de movilización y de protesta que fue respondida por el gobierno instalando una política de represión y un estado de excepción de facto”, destaca la experta.



Violencia política en primera plana

Según Cuadra, los factores  mencionados, se relacionan con la situación actual de inseguridad y violencia, y cambian el orden de los retos, o de las amenazas.

“Coloca a la violencia política estatal como en el primer plano, como el factor o el elemento más importante, luego está también la delincuencia y la criminalidad común y el crimen organizado que también se ha modificado durante los últimos días”, insiste la experta.

Añade que luego hay otros factores de naturaleza coyuntural y que están vinculados con la política de represión y que tienen que ver con los despliegues policiales, la vigilancia, el acoso y la detenciones que la policía está realizando sobre todo en contra de líderes sociales ya sean a nivel territorial o nacional. 

Elvira Cuadra, refiere que a partir de 2018 la violencia aumentó en Nicaragua. Literal/Pixabay

Defensores de DDHH y periodistas también afectados

Al mismo tiempo, Cuadra plantea que los defensores y defensoras de derechos humanos, periodistas, medios de comunicación y algunas otras personas de interés como los excarcelados políticos son afectados directamente por la política de represión promovida desde el Poder Ejecutivo.

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“Cuando es el Estado quien promueve ese tipo de violencia e inseguridad, esto funciona como un incentivo para otras formas de violencia en este caso la delincuencia y la criminalidad común de tal manera que en los últimos años se han incrementado la cantidad de asesinatos, femicidios, los asaltos, se están utilizando más armas de fuego en los delitos en general”, lamenta Cuadra.  

 Existencia de paramilitares e impunidad

La socióloga expone además que hay otros elementos como la existencia y la actuación con impunidad de los grupos paramilitares que existen en el país, y la liberación o indultos otorgados a una cantidad de personas que estaban detenidos por delitos comunes cumpliendo condena y que han salido durante los últimos meses.

Para este año electoral, Cuadra prevé “un incremento de la violencia política, al menos eso sería coincidente con lo que ha ocurrido en años anteriores en diferentes lugares del país”.