Los persistentes mensajes de optimismo, fe y esperanza que el oficialismo exalta desde su maquinaria propagandística, han caído en saco roto: según la más reciente encuesta de Cid-Gallup, en Nicaragua persiste la visión global de que el país sigue en el camino equivocado y hasta seis de cada diez nicaragüenses se irían del país si pudieran hacerlo.

Del 10 al 25 de enero del 2021, se desarrolló en Nicaragua la etapa de recolecta de información de la Encuesta Nacional de Opinión Pública Número 98. En esta ocasión, se entrevistó a 1,200 adultos mayores de 16 años, por medio de teléfono celular.

País de migrantes

El estudio, que se mide en Nicaragua desde 1989 y desde 1977 en América Latina, reporta que la población nicaragüense “sigue viviendo, con problemas de desempleo, con incrementos en el costo de la vida y con la percepción que el país se encuentra en el camino equivocado”.

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“Es evidente que los nicaragüenses quieren a su país. Sin embargo, la ‘cierta incertidumbre e inseguridad política’ genera un sentimiento latente del deseo de emigrar si tuviera las capacidades para hacerlo – y alrededor de dos terceras partes- se irían del país en especial a los Estados Unidos, Canadá y España”, revela la encuesta.

Cid Gallup preguntó “¿Cómo cree va el país?” y la respuesta no es alentadora: “La idea de que el país va por rumbo equivocado no guarda relación con la llegada del Covid-19 al país. Después de un período de seis años en que se consideraba que el país se desenvolvía en un camino correcto, a partir del 2018, la situación cambia y la población se muestra pesimista. Este sentimiento negativo es generalizado en todos los estratos sociodemográficos de análisis y solamente aquellos informantes de 40 años y más de edad, manifestaron cierto optimismo”.

Según datos del Banco Mundial, para 2017, Nicaragua mantenía un ritmo de crecimiento de 4.6. Literal/Cortesía

Coctel de desesperanza

¿Cuáles son las razones de ese pesimismo? La encuestadora preguntó cuál era el principal problema en Nicaragua y las respuestas son, a nivel general, una combinación de varios factores: “Se mantiene la falta de fuentes de empleo como la dificultad más apremiante que enfrenta el país (36%); corrupción en el gobierno (16%); situación política (11%); inseguridad ciudadana (10%), entre otros”.

Nuevamente, y tras un incremento en los años posteriores a la crisis de 2018, en 2021 la percepción de que la economía familiar está deteriorada con relación al año previo regresó a los niveles observados en el 2018, “siempre negativos más no a los niveles del 2019 y 2020”.

Y en un escenario previsible, ante la crisis permanente, casi la mayoría de nicaragüenses optaría por irse del país: “Si usted tuviera los recursos para hacerlo ¿qué tan probable es que emigraría a otro país?, preguntó Cid Gallup.

Hasta 60% contemplan migrar

“Casi seis de cada diez nicaragüenses manifiestan que es muy o algo probable que dejen su país en definitiva si estuvieran en capacidad de hacerlo. Esta proporción es mayor a medida que disminuye la edad, el nivel educativo y la situación económica está peor”, indica la encuesta.

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Esta posición la sustentan en que sus familiares y amigos que han salido del país en “busca de mejor vida”, están mejor: “tienen trabajo, casa, carro… Están tranquilos, porque al país que van, siempre hay un conocido, ya sea un amigo o familiar y que los orienta y ayuda a buscar empleo al menos trabajos esporádicos que les permita contar con algún ingreso” 

Según Acnur, la agencia de las Naciones Unidas para los refugiados, más de 100 mil personas emigraron de Nicaragua a partir de 2018, en su mayoría huyendo de persecución política, amenazas de violencia, incertidumbre socioeconómica y la pobreza permanente. 

Según la encuesta ya mencionada, a partir del 2018, la población de Nicaragua se muestra pesimista. Literal/Cortesía

Pobreza viene creciendo desde 2017

Según datos del Banco Mundial, para 2017, Nicaragua mantenía un ritmo de crecimiento de 4.6, pero debido a los disturbios sociales y políticos desde abril de 2018, la economía se contrajo a un -4.0 y -3.9 por ciento en 2018 y 2019, respectivamente. Según los últimos pronósticos del Banco Mundial, para 2020 se estimaba que el crecimiento cayera a -5.9 por ciento y se recuperaría lentamente a 1.1 por ciento para 2021.

“La pandemia de la COVID-19 (Coronavirus) sumada a la violencia de los últimos años, la pérdida de empleos y una caída en la confianza de los consumidores y de las empresas, más un declive en sectores como construcción, comercio y turismo han tenido un alto costo social y económico, amenazando los esfuerzos logrados en la reducción de la pobreza desde 2005”, dice el portal del Banco Mundial en su panorama sobre Nicaragua.

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“La pobreza, definida como vivir con un ingreso inferior a $ 3.2 por persona por día en términos de paridad del poder adquisitivo (PPP) de 2011, se estima que aumentará a 15.1 por ciento en 2020 (contra 9.7 por ciento en 2017), lo que suma a más de 350,000 personas en la pobreza”, dice el Banco Mundial.