Desde las protestas sociales del 18 abril 2018 en Nicaragua, el régimen de Daniel Ortega impuso un mecanismo cubano de encarcelamiento y persecución contra los opositores denominado “Puerta giratoria”, mediante el cual ha condenado de nuevo a opositores mediante cuestionables procesos judiciales.

Según ha explicado en una profunda investigación el medio Expediente Público, junto a defensores de derechos humanos en el mundo, este método de represión y tortura fue impuesto a partir del año 2003 por el régimen cubano de Fidel Castro Ruz, quien secuestraba, golpeaba y encarcelaba a ciudadanos con liderazgo social y críticos de la dictadura cubana.

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Castro reprimió un movimiento de protesta política contra su dictadura, misma que inició en 1959. Posteriormente en 2014 en Venezuela también se comenzó a implementar y hoy el régimen dictatorial de Nicaragua lo replica con una variante más represora.

Condenas y absurdas

El régimen cubano condenó hasta por 26 años de prisión a sus opositores lo cual generó entre otras cosas sanciones diplomáticas y económicas, bloqueos de préstamos e inversiones, de acuerdo a la investigación arriba citada.

Luego de acuerdos y negociaciones los prisioneros fueron liberados, bajo la condición de que debian ir al exilio. Muchos de ellos rechazaron el acuerdo y continuaron en la isla y fue ahí donde se estrenó el modelo represivo denominado “Puerta Giratoria”, que consiste en liberar a una parte de los presos políticos y luego recapturarlos por delitos comunes forzados en juicios amañados y rellenar las celdas de nuevos prisioneros.

Los opositores este régimen enfrentaron desde ese momento detenciones, secuestros exprés y desapariciones forzadas por días y horas, acusaciones por delitos comunes y asedio constante similar a los casos actualesde Nicaragua.

Desde 2018, el régimen de Nicaragua ha venido aumentando la violencia y represión en contra de los opositores.Literal/Pixabay

La realidad de Nicaragua

En junio 2019 mediante una cuestionada Ley de Amnistía, el régimen de Nicaragua sacó de las cárceles del país a 56 opositores, si bien un reducido número se fue al exilio, la mayoría continúa en el país y a diario son objeto de asedio, persecución, encarcelamiento, secuestro y amenazas, tácticas del modelo represivo cubano “Puerta giratoria”.

Como si lo anterior fuera poco, más de cien reos de conciencia permanecen en las cárceles de máxima seguridad de Nicaragua y a diario se reportan nuevas detenciones y allanamientos ilegales y acusaciones de delitos comunes.

Y la lista continúa: a los opositores al régimen de Nicaragua se les ha negado el derecho a trabajar, circular libremente y a que sus hijos e hijas puedan acceder a los sistemas de educación y de salud.

Excarcelados son los más vulnerables

La abogada Yonarqui Martínez García, quien ha estado al frente de la defensa de opositores a Ortega compartió recientemente en su cuenta de Facebook una lista de ocho “excarcelados, exiliados, beneficiados con Ley de Amnistía que son recapturados y condenados por delitos de drogas y armas”.

El recuento de la abogada Martínez incluye a excarcelados y beneficiarios de la Ley de Amnistía a los que se les ha procesado con nuevo delitos impuestos por a Fiscalía y la Policía al servicio del régimen sandinista: Jaime Navarrete, Carlos Alberto  Bonilla, Danny García, Richard Saavedra Cedeño, José Santos Sánchez, Hader González, Wilfredo Brenes  y Karla Escobar.

Martínez afirma que los excarcelados “son los más vulnerables actualmente a ser encarcelados y procesados por cualquier delito. En el peor de los casos imputaciones de drogas”.

La abogada Martínez mientras llevaba el proceso judicial de el excarcelado político Yubrank Suazo. Literal/Cortesía

Casos eternos de asedio

Por otro lado la abogada recordó que hay casos extremos de asedios permanentes como el que el régimen impone al profesor Ricardo Baltodano, contra el periodista Miguel Mora, el líder campesino Medardo Mairena, el excarcelado Yubrank Suazo y el joven Tiktoker Kevin Monzón.

Martínez expone que hay otros casos en diferentes departamentos del país, en las que realizan capturas relámpagos de ciudadanos “que luego son liberados bajo amenazas”.

No más amenazas

La defensora de derechos humanos refirió también, que existen amenazas directas de funcionarios hacia excarcelados, a quienes amenazan con volver a privar de libertad y torturar en las cárceles del sistema penitenciario.

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“Es constante, no es posible que sigan siendo víctimas de violencia cuando fueron beneficiados con una ley de amnistía que se aprobó de manera antojadiza a pesar de la petición de el grupo de abogados defensores que se les dejara en libertad inmediata aplicando alternativas jurídicas que daban como resultado la absolución definitiva” detalló.

De igual forma insistió que las violaciones de derechos humanos persisten y las pruebas son evidentes.“Excarcelados, exiliados, encarcelados, perseguidos, asediados amenazados. (…) son víctimas”, lamentó.