Autor de múltiples obras literarias, trascendentales y reconocidas como Crónica de una muerta anunciada y Cien años de soledad; Premio Nobel de Literatura 1982, periodista y un innegable referente cultural, ese es Gabriel José García Márquez, conocido popularmente en América Latina como Gabo.

A seis años de su partida física (México 2014), desde Literal Periodismo Ciudadano y como un reconocimiento a su entrega al periodismo, labor que en algún momento catalogó como “el mejor oficio del mundo”, recopilamos 10 consejos que este gran maestro literario dejó al periodismo.

 

La forma siempre es mejor que el fondo

Es decir, que la mejor noticia no es siempre la que se dice primero, sino la que se presenta con mejor calidad. Muchas veces, la premura nos puede llevar a cometer errores muy graves, presentar información con poco contenido o dejar a un lado la versión de una de las partes implicadas.

La ética, una compañera inseparable

Y no solamente para periodistas, todas las profesiones deberían ejercerse con un sentido de responsabilidad y respeto. En el caso de los  periodistas es una regla que no debe pasarse por alto, influye de gran manera en la percepción que los demás tienen sobre la profesión y el respeto y credibilidad que pueda alcanzar un individuo.

El periodista como investigador nato

Antes de exteriorizar una noticia, el periodista está obligado a indagar detalles del acontecimiento, en la medida de lo posible constatarlos y buscar todas las fuentes posibles. No se puede hacer periodismo sin investigación.

El periodismo: una pasión insaciable frente a la realidad

Ejercer periodismo es sinónimo de múltiples sentimientos y realidades. Requiere de fortaleza para afrontar con rectitud cada uno de los desafíos, tanto en el ámbito de la redacción, como en lado humano. Se debe estar atento a los aciertos y de igual forma a las oportunidades de crecimiento. 

Los peligros de la grabadora

Qué pasaría si conseguís la entrevista de tus sueños, la planteas en tu redacción, te seleccionan para escribir la nota principal, hacen un anuncio espectacular sobre la portada del diario del próximo día y a la hora de escribir te das cuenta que hubo un error inexplicable y no tenés la grabación. Como si esto fuera poco no has anotado ni una sola palabra de tu entrevista… La pesadilla.

El papel y el lápiz serán por excelencia un aliado perfecto del periodista, en una hoja de papel se puede durante la entrevista ir “armando” un texto. Para ello se pueden utilizar palabras claves, anotar los minutos que se consideren de mayor importancia y de esta forma se estará practicando la escritura, la síntesis, favoreciendo la agilidad mental. Gabo decía que el audio debe ser un respaldo y no la base del contenido.

Periodismo pensado al revés

El maestro literario consideraba que “(…) el máximo nivel del periodismo, es el reportaje. Es decir: el reportero que sale a la calle, toma directamente sus materiales informativos y los elabora”.

Leer a los grandes

Si bien esta recomendación está dirigida principalmente a quienes buscan dedicar su vida a la escritura literaria, es aplicable en su totalidad para periodistas. Leer y escribir son las tareas más básicas del lenguaje pero las más complejas y en las que cada día se aprende algo nuevo.

Detalles humanizados

Los detalles siempre son importantes para construir una historia, agregan credibilidad y permiten que los receptores echen a volar su imaginación. Mucho cuidado, el profesional del periodismo debe incluir solamente los necesarios y relevantes, siendo empático con las personas implicadas y dejando a un lado el morbo y la exageración.

 

El encierro es un mito

Para García Márquez, escribir un texto no es compatible con el encierro. El mundo exterior favorece la creatividad y brinda ideas frescas e importantes.

Estar en contacto con el entorno es clave para un periodista, no siempre se puede y tampoco es recomendado presentar informaciones solamente desde la habitación o desde la sala de redacción.

 Es más fácil atrapar a un conejo que a un lector

Aunque parezca cómico, lograr la completa atención de un lector, no es como diría un buen nicaragüense “pan comido.” Las estadísticas de las plataformas mundiales que estudian el comportamiento de los lectores refieren que la mayoría de los usuarios leen de forma rápida los textos y si no cumplen sus expectativas los abandonan de inmediato. Que un lector llegue hasta la última letra es un triunfo.