Por Mauricio Miranda*

Un nuevo día y otra marca de espera en la pared. Como el preso que intenta llevar la cuenta los días que lleva encerrado sin perder la cordura. Como el náufrago que más de una vez al día agudiza su mirada hacia la altamar, bajo un ardiente cielo despejado con la esperanza de divisar un barco o una lancha, acompañado únicamente por el trinar de una gaviota solitaria y las infinitas letanías de las olas al reventar. Lo cierto es que aún no sabemos cuándo regresaremos a la realidad. Y, sin embargo, aún nos quedan recursos para resistir, como los videojuegos.

Los más casuales lo recordarán con nostalgia y, los veteranos, como ese viejo amigo de toda la vida. Lo cierto es que Mario Bros le aguarda en su consola de sobremesa o a un clic de descarga en su teléfono móvil, para animarle y sacarle más de una carcajada en estos angustiosos días de pandemia.

Haga la prueba. Desempolve su vieja Nintendo (sí, la de los botones A y B) o descargue un emulador desde su PC (con tantos tutoriales le resultará tan fácil como crear un correo electrónico), y experimentará ese repentino estado de satisfacción cuando escuche la inolvidable musiquita del Mundo 1-1 al emprender su aventura al mando del fontanero italiano.

Contagio de emociones

Más allá de cualquier tentativa de explicación científica, para varias generaciones dicha melodía era como -con el perdón de Beethoven-, el verdadero “himno de la alegría”. Algo similar le ocurrirá con Mario Kart, en cualquiera de sus versiones: Wii, Gamecube, SNES. Aunque si quiere disfrutar de un duelo legendario (y en el peor de los casos ganarse la enemistad de un entrañable camarada, nada que una invitación a salir pos pandemia no pueda remediar), jueguen en la versión de Nintendo 64. ¿Ha escuchado la frase “hay gente que quiere ver el mundo arder”? En este caso se la dedicamos a los programadores de ese inmortal título de la Gran N.

Mantenga el primer puesto en la última vuelta de cualquier pista, y confirmará entonces de lo que estamos hablando.

Octava generación de consolas

Pero estamos en la octava generación de consolas y a poco tiempo de que se anuncien las nuevas máquinas. Con esto quiero decir que estamos quizá en la época de oro del juego en línea y aquí tiene cualquier género a mano para escoger desde su XBOX 360, XBOX ONE, PS3, PS4, Nintendo Switch o PC: peleas (Mortal Kombat, Street Fighter, Tekken); deportes (NBA, MLB, Madden, FIFA), shooters (Fortnite, COD, Battlefield, Halo, Apex), rol (Dark Souls, Final Fantasy, World of Warcraft); estrategia, carreras, música, acertijos… ninguno le dará respiro para el aburrimiento en estos tiempos de cuarentena y virus.

Por supuesto, siempre están disponibles las opciones más dinámicas y, en ese sentido quiero resaltar a la maravillosa Nintendo Wii. No importa que no la haya hackeado en su momento para cargarla de juegos de todo tipo. En los grupos de Facebook perfectamente puede encontrar la colección completa de los juegos de baile como Just Dance y los de instrumentos musicales Guitar Hero y Rock Band a precios de me lo llevo.

Fáciles de instalar y con la consabida ventaja de que están dirigidos para todos en casa, dicha consola puede convertir un día de semana apagado y gris (a propósito de las lluvias) en una inolvidable experiencia familiar. Hasta el inquieto Bobby, el perrito de la casa, querrá que le compartan un mando.

Juega y salva tu vida y al mundo

Ni qué decir de las plataformas Play Store y Apple Store, con sus inagotables catálogos y cuya variedad nos permite escoger entre los complejos y envolventes, pero siempre divertidos RPG (resistan la tentación de vincular sus tarjetas de crédito a la compra de accesorios y trajes), hasta títulos más ligeros y educativos, como Candy Crush y Scrabble, que nos permiten comparar nuestros logros en línea o invitar a más de un colega a la partida.

Los gamers nunca necesitamos que la Organización Mundial de la Salud (OMS) nos diera su aprobación para experimentar las bondades y los beneficios que nos ofrecen los videojuegos a usuarios de todo el mundo. En la medida de lo posible siempre hemos procurado un control sobre la cantidad de horas que dedicamos a este pasatiempo y no tenemos mayor problema para distinguir la fantasía de la realidad.

Sin embargo, aplaudimos que este año, en que nos estamos jugando la supervivencia como especie, la misma organización sanitaria promueva este tipo de entretenimiento ante su ineludible capacidad para salvar millones de vidas.

Debemos hacer todo lo posible para resguardarnos: distanciamiento social, lavado de manos constante, seguimiento ante cualquier síntoma de alerta. Y si mientras tanto podemos compartir de manera saludable con nuestras familias y amigos con un mando en las manos o desde nuestros propios teléfonos, disfrutemos al máximo esta experiencia que, sin dudas, en el futuro, habremos de recodarla de manera muy especial.

*Gerente de M-Interactive (Empresa Especializada en Eventos y Promoción de Videojuegos en Nicaragua).