Arquímedes González (Managua, 1972) vivió su infancia rodeado de libros, leyó desde pequeño y el descubrimiento de “Alicia en el país de las maravillas” fue “algo increíble” para él. Así que, con toda la naturalidad, el deseo de ser escritor fue fluyendo en su interior.

Hoy este periodista, escritor y editor confiesa que “afortunadamente” no lo reconocen en la calle, que es “un anónimo que escribe libros” y que, a pesar de los premios que ha ganado, apenas está comenzando.

Un accidente y un propósito de vida

Al salir de secundaria, buscando una carrera que pudiera ayudarle a escribir, Arquímedes solo encontró una en el país: Periodismo. Como estudiante, su clase favorita fue Prensa escrita y así, en 1992 cuando tenía 20 años tuvo su primer empleo en el extinto diario Barricada donde empezó a desarrollarse como cronista de sucesos “y ese fue el germen de mis novelas”, narra.

Sin embargo, también estuvo a punto de ser él mismo la noticia.

Ese año, mientras viajaba en la ruta 119 del transporte urbano colectivo en Managua unos ladrones subieron al autobús y trataron de asaltar a una señora, Arquímedes se levantó a defenderla y los delincuentes lo apuñalaron dos veces.

Fue trasladado desangrándose al hospital, estuvo quince días en coma en una Unidad de Cuidados Intensivos y, cuando logró recuperarse, se dijo a sí mismo que “no quería perder el tiempo, pues solo tenemos una vida y debemos aprovecharla en ser felices, en hacer lo que anhelamos hacer”.

El periodista y escritor Arquímedes González conversando con Carlos Fernando Chamorro acerca de su libro Como esperando abril. Literal/Cortesía

“Tardé mucho en escribir”

En el 2002, diez años después de esta traumática experiencia, Arquímedes publicó su primera novela: La muerte de Acuario. “Yo siempre tuve claro lo que quería hacer, pero no sabía cómo hacerlo. Tardé mucho en escribir, una cosa era el deseo que tenía de convertirme en escritor, pero tardé porque tenía mucho miedo, mucha timidez”.

El escritor cuenta que la idea de La muerte de Acuario estaba lista desde 1995, pero que no se atrevía a escribirla porque “lo sentía demasiado difícil”. Esa idea era sobre la llegada de Jack El Destripador a Nicaragua y pudo empezar a plasmarla en 1999.

Para ese momento ya se desempeñaba como editor en el diario La Prensa. Salía de trabajar y llegaba a su casa a acostarse a las ocho, nueve de la noche, luego se despertaba a las dos de la mañana y se sentaba a escribir el libro hasta las seis, siete de la mañana cuando se alistaba para irse al periódico. “Fue un proceso bien difícil, pero me probó que en realidad quería hacer eso”, rememora. 

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En la presentación de su libro La muerte de Acuario en el año 2002. Literal/Cortesía

Un homenaje al Periodismo

Después de publicar la novela Qué sola estás Maité (2007) y el libro de relatos Tengo un mal presentimiento (2009) ganador del Concurso de Publicación de Obras Literarias del Centro Nicaragüense de Escritores, este periodista que en 1994 participó en la creación de Notifax, el primer periódico en línea de Nicaragua, realizaría un homenaje al mejor oficio del mundo llamado El Fabuloso Blackwell, una novela que obtuvo el Premio Centroamericano de Novela Corta en 2010.

Para Arquímedes “este libro es especial porque es sobre un caso real y lleva mucho humor. Hay todo tipo de personajes y todos ellos existieron, a la mayoría yo los conocí en Barricada. ‘El Flaco’ es un gran periodista de investigación llamado Noel Irías a quien yo admiraba mucho y traté de ponerlos ahí porque había calado en mí su entrega al Periodismo, la forma en que hacían las investigaciones, cómo escribían. El Periodismo ha sido fundamental para que yo haya logrado desarrollarme como escritor”.

El autor afirma que la única forma de escribir es escribiendo diario y que ese es un ejercicio que el Periodismo permite. “Además el Periodismo me enseñó cómo contar las historias, cómo hacer esos giros de tiempo, de diálogo, te da el esquema de la historia, de cuántos personajes, te acerca a la realidad y es una ventana a la realidad que se debería aprovechar”.

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Posando con la computadora en la que nacieron las novelas La muerte de Acuario entre 1998 y el 2001 y Qué sola estás Maité entre el 2003 y el 2006. Literal/Cortesía

De diario íntimo a libro premiado

Al preguntarle si podría escoger un libro favorito entre los que ha escrito Arquímedes sonríe y dice que su favorito es el que no ha escrito, pero que el que más dificultades le produjo fue Dos hombres y una pierna, ganador del Premio Centroamericano de Novela Rogelio Sinán en 2012.

Esta obra cuenta la historia real de la relación entre Arquímedes y su padre a quien describe como una persona muy fuerte con quien tuvo una relación muy tensa. El libro originalmente era un diario que el autor escribió mientras su papá estuvo hospitalizado a causa de la diabetes que lo aquejaba y debido a la cual le cortaron una pierna.

“Yo pensaba que su tiempo en el mundo iba a ser muy corto, pero el diario fue aumentando, apliqué a una beca de escritura en Francia, me la aprobaron y fui a escribirlo a Francia durante seis meses. Es un libro complicado, es el único en el que estoy yo, todo lo demás es falso, pero en este pueden ver mi historia”, revela.

Al terminar de escribirlo, aún sin estar convencido de si el resultado “valía la pena”, decidió participar en el Premio Centroamericano de Novela Rogelio Sinán realizado en Panamá y ganó. En el mismo mes que fue declarado ganador, su padre falleció.

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En la presentación de la obra Dos hombres y una pierna, junto a su querido amigo y colega Ulises Juárez Polanco (Q.E.P.D) Literal/Cortesía

Una obra para la memoria

Mientras Arquímedes habla, los libros ubicados detrás de él en un estante parecen elevarse como torres. Contrario al orden más común que sería uno junto al otro, los suyos están colocados uno encima del otro, con los lomos hacia afuera, dando la impresión de ser pequeños rascacielos de páginas y letras.

Por si fuera poco, además están organizados por autor, de manera que cada torre corresponde a un escritor o escritora. Cuenta que tiene cerca de 620 títulos, “todos leídos, afortunadamente”, menciona sonriente.

Después de Dos hombres y una pierna publicó la trilogía policial Abril hace lo que quiere, Sueño con dragones y El Juicio Final (2013), del libro Clases de natación y otros relatos (2013) presentado en España y de más de una decena de antologías, la crisis sociopolítica iniciada en Nicaragua en abril 2018 sacudió su corazón de ciudadano y su mente de reportero y nació Como esperando abril (Historia de la Masacre de 2018 En Nicaragua) 2019.

Un reportaje hecho novela

“Con este libro trato de que nos veamos en el espejo, que veamos el pasado para no volver a repetirlo porque es una tragedia para Nicaragua, es una tragedia para los jóvenes y en el futuro nadie debería vivir estas barbaridades, es una obra bastante difícil, la hice con todos estos sentimientos a flor de piel, pero también desde la perspectiva periodística, con un espíritu de dar información y por eso la llamo una novela reportaje”, señala.

Como esperando abril fue escrito en pocos meses, a diferencia de los anteriores libros de Arquímedes que fueron escritos en dos o tres años y es la primera parte de una trilogía, actualmente el escritor prepara la segunda y tercera parte porque “hay muchas historias que contar, es inacabable, con todos los muertos, desaparecidos, exiliados, yo estoy interesado en esas historias para que nos entendamos y logremos sacar este país adelante”.

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En una actividad de su libro Como esperando abril junto al fotoperiodista Oscar Navarrete. Literal/Cortesía

“Cada libro es una obra de arte”

En su tiempo libre a Arquímedes le gusta reparar los desperfectos del hogar y ahora que pasa más tiempo en casa ha podido ver y mejorar lo que encuentra deteriorado, además de descubrir otros lugares de la misma.

Luego de hablar sobre la casa con emoción, su voz suave vuelve a los libros. Actualmente es jurado del Premio de Novela Negra Panamá Negro y se encuentra leyendo los textos participantes.

¿Sentís que has cumplido lo que te dijiste a vos mismo luego de salir del coma? “Todavía no. Me falta, soy un escritor que apenas estoy comenzando, haciendo algunas historias, yo tengo muchas ideas que espero tener la oportunidad de escribirlas y de seguir mejorando. Cada libro debe ser diferente al anterior porque es arte, cada libro es una obra de arte y es muy bonito verlo, pero es muy difícil alcanzarlo”.