En 1965 nació la popular emisora que ha sobrevivido a tres dictaduras. Hace 56 años, Radio Corporación apenas era un pequeño proyecto de corto alcance que contaba con una planta de medio kilovatio. Ahora es un medio de comunicación de alcance nacional “para la formación de opinión pública democrática y la construcción de ciudadanía”.

En una nota publicada en el sitio web de la emisora, recuerdan que en su nacimiento “era una radio pequeñita, chiquitita, insignificante”, ubicada en la calle Candelaria de la vieja Managua. Hoy se localiza en Ciudad Jardín.

Dos años después de su fundación, la "Corporancia", como popularmente es conocida, empezó a crecer con la compra de una planta usada de tres kilovatios que permitió que su señal “viajara” a Estelí y Rivas.

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El hogar de Pancho Madrigal

Tras esa compra, se volvió hogar del popular programa de cuentos “Pancho Madrigal”, cuyo creador es don Fabio Gadea Mantilla, de 88 años, quien también es propietario fundador de la emisora.

“Por donde yo voy me quiere la gente y me saludan como Pancho Madrigal. Es la satisfacción que me ha dejado”, expone don Fabio Gadea Mantilla.

No fue hasta 1972, con el terremoto, que se extendió la audiencia de la radio ya que la "Corporancia" prestó servicio social para que la población nicaragüense se comunicará con familiares y amistades en la capital del país.

Fabio Gadea Mantilla, director de Radio Corporación y creador de Pancho Madrigal. Literal/Archivo El Nuevo Diario

En resistencia contra dictaduras 

A lo largo de todo este tiempo al aire, radio Corporación ha sido víctima de ataques y censuras constantes. En un inicio se enfrentó a la dictadura somocista, que le imponía multas y amonestaciones, hasta que en marzo de 1979 cerraron la emisora.

"En una nueva escalada de brutal represión política contra los medios informativos independientes, el Jefe de Radio y Televisión, teniente coronel Alberto Luna, seguramente siguiendo instrucciones precisas de su jefe máximo, procedió hoy al cierre por tres meses de Radio Corporación, una de las emisoras más caracterizadas por decirle al pueblo la verdad de cuanto ocurre en nuestro desventurado país signado por una ola de violencia y muerte", detalló un reporte del Diario La Prensa, del  27 de marzo de 1979, día en el que se dejó de escuchar la programación de la radio.

La noticia del cierre ocupó la nota principal del citado diario, con el título “Cierran la Corporación”.

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De Somoza a Ortega

La radio logró restablecerse poco después de la caída de Somoza. Aun así, Gadea Mantilla recuerda que la emisora seguía sufriendo ataques, ya no por la dictadura Somocista, sino por parte del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) que prohibía “hacer noticieros y programas de opinión”, en la primera dictadura sandinista de 1979 a 1990.

Este mismo partido, en su segunda dictadura (2007-2021) actualmente ataca a los periodistas y medios de comunicación independientes, entre ellos radio Corporación, no se escapa a estos atropellos

“Ocho veces nos atacaron, nos volaron con dinamita la antena que teníamos en Xiloá, que era carísima y nos costó mucho comprarla de nuevo, y en fin una serie de atentados que ni los recuerdo”, agregó Gadea Mantilla.

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Hace 56 años, Radio Corporación apenas era un pequeño proyecto de corto alcance que contaba con una planta de medio kilovatio. Literal/Archivo El Nuevo Diario

La señal azul y blanco

Con el gobierno de Violeta Barrios de Chamorro los ataques sandinistas a la emisora continuaron desde la oposición: “siempre perpetrados por la batería represora que dirigía Daniel Ortega Saavedra”.

Luego de las protestas sociales en abril 2018, Radio Corporación experimentó un nuevo fenómeno: pasó de ser escuchada por “gente mayor” y campesinos, a ser parte de las opciones de jóvenes "azul y blanco" o críticos al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo. 

Ahora también es conocida como la “señal Azul y Blanco”. A pesar de constantes ataques a sus instalaciones y periodistas (quienes han sido amenazados de muerte), la radio mantiene su convicción de “informar con la verdad, tomando como puntos de partida las demandas de justicia y libertad”.